*/*…Me platica don Antonio que allá en su pueblo de La Mixtequilla, si viviera todavía don X, seguramente sería, por quinta vez, alcalde: “el pueblo lo quería mucho…” y me sorprende oír el relato pormenorizado del por qué alguien gobernó al hilo cuatro periodos municipales; y hacer las obligadas comparaciones a estas alturas, en que los ánimos sociales andan tan confrontados…
*/*…En esa región todavía ignota de Veracruz, el municipio de Ignacio de la Llave es una joyita natural y cultural, con todo y su atraso y marginalidad material. Ya no vive don X, pero si viviera, me dice don Antonio, ahí andaría: con sus casi cien empleados repartidos en sus empresas refresqueras y farmacéuticas y otras encomiendas, todas destinadas a atender a los mixtecos de la cabecera municipal pero también, que era lo que más agradecían dice, los de comunidades remotas, allá todavía por los años 80 y 90…
*/*…¿Alcalde del PRI?, le pregunto. “Sí claro…” me dice el hombre muy alto, delgado pero robusto, moreno y de facciones donde la mezcla de culturas Totonaca y Olmeca, han logrado perfiles únicos: “fíjese usted, para el 24 llegaban camiones y camiones cargados de pollo, y eso era repartir a la gente: todos tenían su pollo para la cena de Nochebuena. Todos tocaban, hasta las familias de las rancherías, porque él se encargaba que sus trabajadores repartieran. También medicina: nunca faltó a la gente más pobre que más la necesitaba, la medicina. Cómo no lo iban a querer. Todos los días, de su empresa, mandaba pan B…, a todos, todos tocaban y uno tenía pan en su casa. Y cada semana una bolsa de verduras y frutas…”
*/*…Oyéndole, don Antonio me recordó en efecto, otros tiempos en Veracruz: me tocó ver (y estar también, checando las entregas, cuando estuve del “otro lado del mostrador” como se dice en los ambientes reporteriles…) y repartir pollos en municipios y rancherías, y no sólo en épocas electorales, como después comenzaron a hacerlo los opositores al priismo, proporcionados por gobiernos municipales, el gobierno estatal de turno, los diputados y hasta los senadores que bajaban cada tanto a sus Distritos y hasta se preguntaban entre sí: “¿tú que diste para no repetir…”
*/*…Y así la gente recibía lo mismo semillas para siembra, que plantas, árboles frutales; enseres diversos como tanques de gas, cobertores, láminas, sillas de ruedas, muletas; computadoras para escuelas públicas de todos los niveles, y para los niños de promedios de Excelencia claro que sí, porque se premiaba el mérito; y sobre todo: comida, y en épocas, animales para la granja de traspatio: gallinas ponedoras, chivos, borregos y cerdos; se aprovechaban estos repartos periódicos, para pedir a la gente, la Cartilla Nacional de Vacunación y aplicar las faltantes a la chiquillería principalmente que siempre fueron la prioridad de los gobiernos de “la dictadura perfecta”; se instalaban los puestos de Detección Oportuna del Cáncer, y un sinfín de servicios y actividades…
*/*…Me sorprendo en el recuento así dicho: tanto que combatimos, los jóvenes ochenteros, al “partido único”, al “corrupto”, al “antidemocrático”, sin reparar en esos entonces que todo eso sí, por supuesto: pero también lo anterior y más: el de la apertura democrática y la atención a las minorías opositoras; y a lo que narra un hombre como don Antonio, quien para llegar a la ciudad de Veracruz debe sortear un camino de buses de tercera, en un recorrido accidentado de 2 horas: a pesar de que La Mixtequilla está a poco menos de 25 kilómetros de la laguna de Alvarado…
*/*…En esta región rica donde se asientan El Zapotal con su Dios prehispánico Mictlantecuhtli, dañado en su museo de sitio por una chilanga pendeja del INAH: https://www.jornada.com.mx/2015/09/11/cultura/a03n1cul
Nota de Luz María Rivera, su servidora, en La Jornada del 11 de septiembre de 2015: “El Mictlantecuhtli de El Zapotal, Veracruz, “fue lavado con agua de cal”, dictamina el INAH. Restauración errónea causa daños a valiosa pieza prehispánica”, y enojos aparte: también se ubica la zona del Cocuite, con su fuerte presencia afromestiza; y hoy día, me cuenta don Antonio, en toda La Mixtequilla, el limón se cae “solito” de los árboles, porque “no es negocio”, ya que la reja de esta deliciosa variedad limonera que asemejan pequeñas naranjas de piel delgada y abundante jugo, la están pagando a 15 pesos…
*/*…Se me encoge el corazón: a quince pesos la reja, más de 150 piezas digo en cálculo mental, cuando en la ciudad de Veracruz, por estos días, 10 limones chicos de piel dura y escaso jugo si no es que secos de plano, se los sorrajan a una a 35 pesos; las piñas a 45 y los cocos a 50: todos productos casi regalados en Ignacio de la Llave ¿qué han hecho mal los gobiernos sucesivos del PRI, del PAN y ahora de MORENA, para que halla en Veracruz estos contrastes, y la gente no pueda comerciar los productos del campo porque los caminos y el transporte en vez de mejorar viven su decadencia y altos costos…?
*/*…Me cansé de proponer a gobiernos estatales y municipales, un plan turístico que incluyera visitar al dios prehispánico de imponente catadura en un recorrido místico-gastronómico, por La Mixtequilla: me miraban como oír llover…
*/*…A la distancia, pienso que fue tal vez, mejor: algunos tesoros despreciados por la chusma, gubernamental principalmente, por su incultura y falta de oficio político, así deben quedar. Las playas, donde la arribazón del turismo, ahora del bienestar, las agrede con basura y desechos, y aun así, la belleza excepcional de ciertos rincones permanece; la explosión inmobiliaria rapaz, ha hecho lo suyo, de la mano de la inacabable corrupción endémica de la SinClasePolítica, de todo color partidista. Y hay días, como hoy, en que mejor me quedo con lo bueno que abunda en Veracruz, para no terminar llorando, agotando mis últimas reservas de Esperanza, porque “esto” cambie realmente algún día…
VIERNES QUERIDOS Y ESTIMADAS, QUE TENGAN UN FINDE AMOROSO Y PACÍFICO. NOS LEEMOS DIOS MEDIANTE, EL PRÓXIMO LUNES…