El periodismo narrativo se encuentra en auge ya que actualmente los grandes vendedores de libros son periodistas, género que se posiciona incluso más arriba que el de la novela, señaló el escritor y director del periódico Performance, José Homero Hernández Alvarado.
Entrevistado la mañana de este lunes en la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana, campus Mocambo, donde impartirá el curso `Periodismo de Vida: Narración y Crónica`, José Homero resaltó que el periodismo narrativo está en auge.
Periodistas como Diego Enrique Osorno, Juan Villoro, Leila Guerrero, Martín Caparrós son más buscados en librerías detalló el ensayista quien fue invitado por el Congreso de Veracruz a iniciativa de Victoria Hernandez, enlace de prensa del Poder Legislativo, para de esta forma festejar el Día de la Libertad de Expresión de la mano de la Facultad de Comunicación de la Universidad Veracruzana.
José Homero dijo a reporteros que `todo buen periodismo, es un periodismo narrativo, sin embargo, lo que había sucedido muchas veces es que se nos enseña (en las aulas), que el periodista ante todo tiene que ser objetivo y no hablar nunca del yo, y justamente aquí lo que es muy importante es el punto de vista de este reportero`.
Comentó que el curso `Periodismo de Vida: Narración y Crónica` -a realizarse el próximo 29 y 30 de mayo- plantea que el periodista esté consciente de que en las historias, crónicas y narraciones que realice, tienen que estar presentes elementos literarios.
`Para un estudioso del periodismo narrativo como Roberto Herrscher, él plantea que el gran aporte del nuevo periodismo fue la conciencia de la voz; la conciencia de que todo reportaje, todo artículo, escrito tiene que ver mucho con la elección de un punto de vista y de una forma de llevar la narración; sin embargo, esto no quiere decir que el periodismo narrativo, la crónica o el reportaje vengan a ser textos literarios en los cuales domine la ficción. Continúa predominando el elemento fundamental del periodismo que es el apego a los hechos, sin embargo, con un manejo adecuado de las herramientas que proporciona la literatura`.