En víspera de que los alumnos de educación básica regresen a clases, la compra de útiles escolares es la mayor preocupación de los padres de familia pues éstos consideran que los maestros piden en exceso.
Útiles escolares, zapatos, mochila, uniformes, cuotas "voluntarias", colegiatura e inscripción, generará a los padres de familia un gasto promedio entre los 2 mil y hasta los 8 mil pesos por estudiante que variará de acuerdo al grado, la lista de útiles escolares, los libros, el docente y si la institución es pública o privada.
Padres de familia dijeron que cada año sale más caro surtir la lista de útiles escolares y todo lo que conlleva.
"Cuando los hijos dan el brinco de primaria a secundaria, es cuando más caro nos sale todo", comentó Sara Mercado, madre de familia, que ha tenido que surtir ahora una lista de secundaria.
Y es que para la mayoría de los padres de familia, las condiciones económicas que se viven actualmente, los ha orillado a dejar de surtir parte de la lista, que consideran innecesaria, además de reciclar útiles escolares.
"Mi hijo que paso a tercero de secundaria, pues le va a tocar reciclar algunas libretas del año pasado, porque o compramos libros o libretas", señaló Pablo Garza, quien además de ésta, tiene que surtir una lista de preescolar.
Para los padres de familia, el gasto más elevado que han registrado es en el costo de los libros de texto adicionales, los cuales han catalogado de ser muchas veces innecesarios, y elevan su precio debido a la alta demanda.
"Acabo de comprarle dos libros a mi hijo de sexto de primaria. Uno de matemáticas y otro más de apoyo para su examen de la secundaria", indicó la señora Mariana Sánchez.
Pero la lista de útiles escolares más cara que los padres pudieron constatar, es la del nivel preescolar, o al menos así lo es para Juana María Loeza, quien tuvo que invertir más de 6 mil pesos en surtir todo lo necesario para su pequeñito de 5 años.
"Nos pides hojas, colores, crayolas, aparte de una bata y muchísimas cosas caras que ni llegan a utilizar en todo el año, pero que si no se compran, pues condicionan a los niños", agregó.
Al gasto elevado por dotar de los útiles necesarios a los estudiantes, muchas veces hay que agregarle la compra de los uniformes, lo que eleva aún más la inversión a la educación.
"A los tres mil pesos que me gasté en útiles, tengo que agregarle los tres uniformes de mi hija: el de deportes, diario y el de gala, porque nos los regresan si no llevan el que les toca", dijo la señora Diana García.
Es ahora cuando los padres de familia hacen uso de los ahorros de todo un año, e incluso solicitan algún préstamo, todo con la finalidad de no dejar de apoyar la educación de sus hijos.