Veracruz, Ver., 30 de noviembre, 2014.- Los Obispos del estado de Veracruz y de Yucatán, Hipólito Reyes Larios, 
Arzobispo de Xalapa; Sergio Obeso Rivera Arzobispo Emérito de Xalapa; Rutilo Muñoz Zamora, Obispo de Coatzacoalcos; Luis Felipe Gallardo Martín del Campo, Obispo de Veracruz; Eduardo Porfirio Patiño Leal Obispo de Córdoba; Juan Navarro Castellanos Obispo de Tuxpan; José Trinidad Zapata Ortiz Obispo de Papantla; Lorenzo Cárdenas Aregullín Obispo Emérito de Papantla y Rafael Palma Capetillo, Obispo Auxiliar de Yucatán difundieron este domingo un mensaje conjunto sobre la situación de México y reconocieron que `nuestro país está en crisis: eso nos duele`.<br />
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En su larga misiva, los Obispos Católicos reflexionan sobre la grave crisis que estamos padeciendo donde la corrupción y la impunidad nos han sometido a la violencia; llaman nuestra atención como sociedad para que cooperemos en educarnos en Valores: en ayudar a las víctimas de la violencia; en participar en todos los procesos que busquen la Justicia y la Paz, y sobre todo, piden, que seamos `constructores` de un diálogo nacional y busquemos realmente trabajar para restaurar el tejido social de nuestro país.<br />
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También, invitan a los creyentes a una jornada de Oración que inicia este domingo 30 de noviembre, en el calendario el primer Domingo de Adviento y hasta el 12 de diciembre en la festividad de la virgen de Guadalupe para frenar en México la inequidad, la injusticia, la corrupción, la complicidad y la indiferencia que nos ha sumido, dicen, en la violencia, el temor y la desesperación. Aquí el texto completo de la carta:<br />
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` Con el inicio del tiempo litúrgico del Adviento, los cristianos somos llamados a fortalecer nuestros pasos, disponiéndonos con un espíritu de conversión y de esperanza, en una doble espera. Nos preparamos a la memoria siempre nueva de la primera venida del Salvador en la Navidad. También nos preparamos con nuestras lámparas encendidas - la oración y las buenas obras - atentos a su última y definitiva venida al final de los tiempos, cuando nuestra historia llegará a su plenitud y nos presentaremos ante el justo juicio de Dios.<br />
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En comunión con todos los obispos de México, compartimos con ustedes las tristezas y angustias de este hoy, con la esperanza de un mañana distinto. `Nuestro país está en crisis. Eso nos duele y nos afecta a todos. La inequidad, la injusticia, la corrupción, la impunidad, las complicidades y la indiferencia nos han sumido en la violencia, el temor y la desesperación. Ante esto, muchísimos mexicanos nos hemos manifestado de distintas maneras para demandar justicia y paz.` Conscientes de este deseo de participar y sabiendo que todos somos parte de la solución para construir una nación en la que se valore la vida, la dignidad y derechos de cada persona, los obispos de Veracruz proponemos:<br />
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1. Que del 30 de noviembre, Primer Domingo de Adviento, al 12 de diciembre, fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe, nos unamos en un `docenario` (doce días) de oración por la paz, convencidos de que para Dios `nada es imposible` (cfr. Lc 1,37). Invitamos a las comunidades parroquiales, rectorías y capillas a que a las actividades litúrgicas y peregrinaciones marianas ya previstas, se integre cada día una reflexión en torno a la Palabra de Dios propia de este Adviento, así como el rezo del Santo Rosario, el `Angelus` y la Oración por la Paz.<br />
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2. Que el 12 de diciembre, fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe, unidos al Papa Francisco, pidamos la intercesión de la Madre de Dios por la conversión de todos los mexicanos, particularmente la de quienes provocan sufrimiento y muerte, y para que todos pongamos lo mejor de nosotros mismos para hacer posible la paz. <br />
3. Que ese mismo día, 12 de diciembre, conscientes de que la Guadalupana camina con nosotros diciéndonos como a san Juan Diego: `No se turbe tu corazón` ¿No estoy yo aquí, que soy tu Madre?`, nos consagremos a Ella, a nivel personal, familiar o comunitario, ofreciéndole orar a su Hijo Jesús por la paz de manera permanente.<br />
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Recordemos que Santa María de Guadalupe ha acompañado a nuestra patria desde su nacimiento como nación, así como en los episodios más críticos de nuestra historia, que han abierto horizontes y han señalado caminos de esperanza. <br />
Confiamos que este `Docenario Guadalupano` no será un hecho aislado, sino el inicio de un proceso de mayor compromiso con el Evangelio de Jesucristo, conscientes de que hemos de buscar primero el Reino de Dios y su justicia, y lo demás se nos dará por añadidura (cfr. Mt 6,33).<br />
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Aunque para algunos, orar no abona nada en un proceso histórico de cambio, para quienes tenemos fe en Jesucristo y en el poder de la oración, la misma oración es ya una manera de actuar y de manifestarnos como sociedad que anhela una patria distinta.<br />