Xalapa, Ver., 4 de octubre, 2014.-Esta afirmación proviene del doctor en ciencias biológicas Sergio Rossi quien desde 2007 es investigador en el Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales (Universidad Autónoma de Barcelona) y ha trabajado durante más de trece años en el Instituto de Ciencias del Mar-CSIC de Barcelona. Especializado en biología marina y conservación, ha participado en diversas expediciones científicas que le han llevado a recorrer el mundo entero.<br />
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Sergio Rossi presentó en Hay Festival 2014 su nuevo libro `Un viaje a la Antártida` del cual nos el cual en Exclusiva para los lectores de El Mercurio de Veracruz, sobre tan interesante trabajo en un continente extremo. <br />
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En relación a su labor en la Antártida ¿Cuál es el impacto del cambio climático que nos afecta a todos?<br />
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Hay varias cosas que nos afectan, una es la dinámica del hielo. El hielo en la Antártida no está tan resentido como el hielo en el Ártico que está en franco retroceso, en la Antártida depende de la zona, digamos que resistirá mejor el cambio climático hasta que llegue a un punto de inflexión, hasta que de alguna forma el calor también llegue de forma intensa y provoque el derretimiento de los casquetes polares, esto sería muy grave porque podría acelerar el nivel del mar desapareciendo ciudades. Por otro lado, en la Antártida todavía no hay una explotación sistemática de los recursos pero ya se está abriendo la veda lo cual es preocupante porque aplicamos las mismas herramientas que utilizadas en los océanos Pacífico , Atlántico e Índico a una zona que es muy frágil.<br />
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¿Cuáles han sido las experiencias de su viaje?<br />
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Bueno una experiencia única son las auroras australes que son iguales que las auroras boreales pero en el Sur. Otra experiencia que considero muy extrema es el frío debido a que hay momentos en que la temperatura llega a más de sesenta bajo cero, donde te das cuenta del ambiente de hostilidad tremenda que te rodea, donde no se puede trabajar; y a veces del peligro que corríamos, muy pocos en verdad, tampoco le voy a vender la idea de que estábamos realmente en peligro a cada instante, pero una vez en `Akabei` dos compañeros se bajaron al hielo y éste empezó a resquebrajarse bajo de ellos, es cuando uno se da cuenta de que nadie va a venir a rescatarte (ríe abiertamente) y del aislamiento en que nos encontrábamos.<br />
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Actualmente Usted está trabajando en la ciudad de Cancún, por parte del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la Universidad Nacional Autónoma de México. ¿Qué tenemos que cambiar en materia ambiental en México?<br />
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Lo que es importante en México para mí es el reconocimiento sobre los trabajos en los arrecifes coralinos, sobre el peligro que corren las comunidades costeras al perder sus arrecifes; ya que cuando hay un huracán si el arrecife coralino está sano y funciona, más del noventa por ciento del impacto en la costa es absorbido por la barrera coralina: si no hay barrera, ese impacto llega directamente a la costa. Por ejemplo en Quintana Roo, donde existe una extensa barrera coralina, el hecho de que no hay algo físicamente que la proteja y aumente el nivel del mar puede provocar que cambie la vida de quienes habitan allá.<br />
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Actualmente las potencias del primer mundo quieren explotar los recursos de la Antártida ¿Cómo se puede hacer consciencia para impedir su explotación?<br />
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Hay una cosa curiosa de la Antártida que creo que te sorprenderá, la Antártida es tuya y es mía, es de todos. La gente no lo sabe pero la Antártida tiene un tratado que teóricamente la protege y la otorga como un territorio internacional, esto es bueno y malo; es bueno porque nadie tiene derecho sobre ella en teoría y es malo debido a la fragilidad de los tratados internacionales que pueden ser violados en cualquier momento por las grandes potencias. Los ciudadanos comunes tenemos que esforzarnos en tomar consciencia de lo que pasa en ese continente y darnos cuenta de que dependemos de él para una vida digna; y por tanto reclamarlo porque es nuestro, para evitar la explotación sobre toda minera y de pesca en esta zona tan remota del planeta pero vital para la vida de todos.