Después de varios años de exigencias de justicia por parte de familiares y colectivos feministas, Marlon Botas fue declarado culpable por el feminicidio de Montserrat Bendimes, joven de 20 años que falleció tras ser brutalmente golpeada en el municipio de Boca del Río .
El caso conmocionó a la entidad desde abril de 2021, cuando la estudiante de Ingeniería ingresó a un hospital con lesiones de gravedad. Mientras permanecía internada, alcanzó a identificar a su agresor al pronunciar el nombre de "Marlon", de acuerdo con el testimonio de sus familiares.
Tras la agresión, el ahora sentenciado huyó y permaneció prófugo durante un largo periodo, un año. Según las investigaciones de la Fiscalía General del Estado, logró escapar con ayuda de sus padres, quienes posteriormente fueron detenidos y sentenciados por su participación en el encubrimiento.
La búsqueda de Marlon Botas provocó una amplia movilización en Veracruz. Su fotografía fue difundida en carteles, redes sociales, murales y distintos espacios públicos, mientras la Fiscalía solicitó apoyo internacional mediante una ficha roja de Interpol y ofreció una recompensa para localizarlo.
El feminicidio de Montserrat también detonó numerosas protestas encabezadas por colectivos de mujeres, quienes realizaron marchas y diversas acciones para exigir que el responsable enfrentara la justicia y que el caso no quedara impune.
Durante el tiempo que permaneció prófugo, Marlon difundió un video en el que aseguró que todo había sido un "accidente", rechazó cualquier responsabilidad y pidió la liberación de sus padres, declaraciones que provocaron una nueva ola de indignación entre la sociedad y organizaciones feministas.
En respuesta, la Fiscalía de Veracruz sostuvo que la procuración de justicia no sería negociable y reiteró que el caso sería llevado hasta sus últimas consecuencias, hasta que fue arrestado en 2022. Con la declaración de culpabilidad, el proceso entra ahora en la etapa en la que se determinará la pena que deberá cumplir por el feminicidio de Montserrat Bendimes.
La resolución judicial representa uno de los avances más relevantes en un caso que se convirtió en símbolo de la lucha contra la violencia feminicida en Veracruz y que impulsó durante años la exigencia de justicia por parte de la familia de la víctima y de colectivos de defensa de los derechos de las mujeres.