Las voceras de las madres de niños con cáncer atendidos en el Hospital Infantil de Veracruz denunciaron que, lejos de mejorar, las condiciones del nosocomio se han deteriorado tras su incorporación al sistema IMSS-Bienestar, debido a la falta de recursos e insumos indispensables.
Cora de Jesús Rodríguez señaló que los problemas alcanzan incluso aspectos básicos para la atención de los pacientes, pues la ropa hospitalaria que recientemente fue entregada como parte de una supuesta renovación llegó en malas condiciones.
"La ropa de cama y las batas que dicen que son nuevas realmente están sucias y deterioradas. No tenemos toallas ni otros artículos básicos; es una situación muy complicada", expresó la representante de las madres.
La vocera responsabilizó al coordinador estatal del IMSS-Bienestar, Roberto Ramos Alor, así como a la encargada de Finanzas, Sofía del Carmen Martínez Díaz, de no destinar los recursos suficientes para cubrir las necesidades del hospital.
A esta problemática se suma la falta de estudios especializados. Las madres denunciaron que continúan suspendidas las tomografías y pruebas como la inmunohistoquímica de inmunofenotipo, fundamental para determinar el tipo y avance del cáncer en los pacientes.
Yunuet Segovia aseguró que la semana pasada falleció un niño de tres años sin que pudiera practicársele dicho estudio, debido a que el servicio continúa sin restablecerse, situación que calificó como preocupante.
También explicó que persiste la escasez de inyectores para tomografías con medio de contraste, por lo que algunos materiales han sido conseguidos mediante asociaciones civiles y donaciones privadas, mientras los pacientes enfrentan esperas de hasta seis meses.
Ante este panorama, las madres solicitaron la intervención de la gobernadora Rocío Nahle García para que atienda las carencias que continúan afectando la atención médica de niñas y niños con cáncer en el Hospital Infantil de Veracruz.