Con la fotografía de su padre, Margarito Díaz Fuentes dedicado a dar clases en una escuela primaria de Jalcomulco; su hija Josette Díaz, lo recuerda como un hombre responsable, presente y comprometido con su familia, cuya ausencia ha marcado profundamente los últimos 15 años de su vida.
La joven lamenta la privación ilegal de Margarito Díaz Fuentes ocurrido el 15 de diciembre de 2011, en la carretera que va de Coatepec a Xalapa.
Originario de Chicontepec, al norte del estado de Veracruz, Margarito Díaz decidió trasladar a su familia a Xalapa con el objetivo de brindar mejores oportunidades educativas a sus hijos, una decisión que hoy su hija recuerda con gratitud mientras continúa buscándolo.
“Nosotros somos originarios de Chicontepec (municipio al norte de Veracruz) pero mi papá nos trajo a Xalapa porque siempre quiso que mi hermano y yo estudiáramos la universidad. Gracias a Dios y gracias a mi mamá fuerte y aguerrida salimos adelante, porque el gobierno no nos ayudó en nada; y aquí estoy en la lucha buscando a mi papá y a otros papás desaparecidos”, expuso.
Josette, hoy profesionista, ha dedicado gran parte de su vida a estudiar y al mismo tiempo mantener viva la búsqueda de su padre, quien al momento de su desaparición se desempeñaba como maestro de primaria en el municipio de Jalcomulco.
“Mi padre es maestro, daba clases en una primaria en Jalcomulco, ese día venía de regreso hacia Coatepec y desapareció en el tramo de la carretera Coatepec-Xalapa”.
Recuerda que aquel 15 de diciembre de 2011 la rutina familiar cambió para siempre. Ese día, como era costumbre, esperaba a su padre a la salida de la escuela, pero él nunca llegó.
“Mi papá siempre iba por mí a la escuela; es un papá muy responsable, por eso lo busco porque él siempre fue un buen padre conmigo y con mi hermano; él trabajaba para darnos a nosotros lo que necesitábamos para ir a la escuela”, expresó Josette.
Tras su desaparición, la familia comenzó a recibir llamadas telefónicas en las que presuntos secuestradores aseguraban tener privado de la libertad al profesor Margarito Díaz y exigían una fuerte cantidad de dinero a cambio de su liberación.
“Mi mamá recibió muchas llamadas le pedían una cantidad estratosferica; nunca hemos tenido ese dinero que le pedían; llamaron y llamaron, no pudimos reunirlo y un día dejaron de llamar y no supimos más de mi papá”, relata Josette.
Este domingo 21 de junio de 2026, integrantes del colectivo “Hijos y Madres Buscadores de Veracruz” se reunieron en la Plaza Sebastián Lerdo, en el centro de Xalapa, para conmemorar a los padres desaparecidos y visibilizar la lucha de cientos de familias que continúan exigiendo verdad y justicia.
En medio de la jornada, Josette reiteró que la búsqueda de su padre sigue intacta, impulsada por el recuerdo de un hombre dedicado a su familia y comprometido con el futuro de sus hijos, cuya ausencia continúa doliendo, especialmente en fechas como el Día del Padre.