Habitantes mantienen bloqueos para exigir la cancelación del proyecto, al considerar que representa un riesgo ambiental y sanitario para la población.
En el municipio de Oluta, familias instalaron un plantón permanente en los accesos a un predio destinado a relleno sanitario, en rechazo a su operación.
Los inconformes aseguran que el terreno no cumple con las condiciones necesarias, ya que anteriormente funcionó como tiradero a cielo abierto sin tratamiento adecuado.
Señalan que la acumulación de residuos ha generado malos olores, proliferación de fauna nociva y posibles filtraciones hacia el subsuelo.
Además, denuncian que el sitio recibe desechos de diversos municipios e incluso de otras entidades, lo que ha rebasado su capacidad operativa.
Los pobladores argumentan que el proyecto incumple normas ambientales federales, al carecer de infraestructura como sistemas de control de lixiviados y cobertura adecuada de residuos.
También reprochan la falta de diálogo con autoridades municipales y la ausencia del alcalde en la zona del conflicto.
La principal exigencia es la clausura definitiva del sitio y la realización de estudios que determinen el impacto ambiental, mientras advierten que mantendrán el plantón hasta obtener una solución.