El gobierno federal analiza distintas hipótesis sobre el derrame de hidrocarburos en el Golfo de México, incluyendo una posible falla en instalaciones de Pemex en la zona de Cantarell.
La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que no se descarta que la emanación tenga un origen natural, aunque también podría estar relacionada con infraestructura petrolera.
“Esta emanación no se sabe si es de manera natural o si hay algún problema en instalaciones de Pemex, ambos casos deben investigarse a fondo”, indicó.
Las autoridades informaron que el derrame podría tener hasta tres fuentes, entre ellas un vertimiento ilegal frente a Coatzacoalcos y una chapopotera cercana.
Mientras se realizan las investigaciones, continúan las acciones de contención para evitar que el hidrocarburo vuelva a afectar las costas de Veracruz y Tabasco.
La mandataria destacó que las playas ya fueron limpiadas, aunque aclaró que esto se logró mediante trabajos intensivos.
“Las playas están limpias porque hubo un proceso de limpieza, no porque el petróleo haya dejado de llegar de forma natural”, explicó.
El gobierno también trabaja con comunidades y pescadores para establecer mecanismos de compensación por los daños ocasionados.
Asimismo, se anunció que el grupo interdisciplinario encargado de estos casos operará de manera permanente para mejorar la respuesta ante futuros incidentes.