En Jáltipan de Morelos, a cuatro días del hallazgo de una fosa clandestina en un predio rural, autoridades han confirmado la exhumación de al menos siete cuerpos, mientras persisten los trabajos de búsqueda ante la posibilidad de que existan más restos humanos.
El terreno intervenido se ubica entre las comunidades de Emiliano Zapata y Cocuital, a unos 20 minutos de la cabecera municipal, en las inmediaciones de la ex Azufrera Panamericana y cerca de la Carretera Transístmica.
Corporaciones de los tres niveles de Gobierno mantienen presencia en el lugar, debido a que se presume que el sitio fue utilizado en reiteradas ocasiones para inhumaciones ilegales vinculadas presuntamente a la delincuencia organizada.
De manera extraoficial se habla de al menos tres fosas adicionales. Entre las posibles víctimas figurarían dos empresarios —uno de ellos Jorge Luis Colmenares Alejandro, de 39 años— y el taxista Dimas Martínez, ambos reportados como desaparecidos el mes pasado.
La localización del predio habría derivado del testimonio de Antonio Escobar Torres, de 30 años, quien fue privado de la libertad junto con las otras personas. Logró escapar con heridas graves, pero falleció posteriormente en un hospital.
La zona ya había sido escenario de hechos violentos, como el hallazgo en julio de 2024 de un taxista calcinado y, en noviembre de 2025, la aparición de otra unidad abandonada cuyo conductor fue localizado sin vida días después.
Hasta ahora no existe confirmación oficial sobre la identidad de los cuerpos recuperados, lo que mantiene en incertidumbre a familiares y colectivos de búsqueda. Las labores continúan con maquinaria pesada y vigilancia permanente.