En Xalapa, la Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó no atraer los recursos de queja 370/2025 y 389/2025, interpuestos contra el acuerdo emitido el 14 de julio de 2025 dentro del amparo indirecto 646/2025, vinculado a la prórroga en la Rectoría de la Universidad Veracruzana.
Con esta decisión, los expedientes continuarán su curso en el Primer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Séptimo Circuito.
La petición de atracción surgió a partir del acto realizado por la Secretaría del Juzgado Décimo Octavo de Distrito en Veracruz, en funciones de juez.
CARTA CONTRA MARTÍN AGUILAR DE LA COMUNIDAD UV
La controversia por la legitimidad en la rectoría de la Universidad Veracruzana (UV) volvió a encenderse luego de que la Red por la Legalidad UV difundiera una carta abierta en la que responsabiliza a Martín Gerardo Aguilar Sánchez de prolongar su permanencia al frente de la institución sin bases legales. El señalamiento central es que, desde el 1 de septiembre, estaría ocupando de manera indebida un cargo que —afirman— dejó de corresponderle el 31 de agosto de 2025.
El pronunciamiento, fechado en Xalapa, solicita que Aguilar renuncie de inmediato, al advertir que su continuidad afecta el funcionamiento institucional de la máxima casa de estudios. El grupo también urge al Consejo Universitario General, autoridad suprema de la UV, a intervenir destituyéndolo y disolviendo la Junta de Gobierno.
Uno de los pasajes del documento subraya que desde el arranque de este proceso, expertos en derecho universitario, miembros de la comunidad y exintegrantes de la Junta de Gobierno habían advertido al rector sobre la imposibilidad legal de gestionar o asumir una prórroga. A pesar de esas advertencias, señalan que él decidió “no escuchar” los planteamientos jurídicos y las demandas de la comunidad.
La Red sostiene que la insistencia de Aguilar Sánchez en mantenerse en el cargo violó la Ley Orgánica, la Ley de Autonomía y las disposiciones internas de la Junta de Gobierno, generando —según el texto— una “crisis sin precedentes” que también involucró a dicho órgano colegiado, cuya actuación califican como irregular.
Otro de los señalamientos indica que esta conducta no solo representó un desacato normativo, sino también una falta de “honestidad intelectual y ética”, ya que consideran que el rector actuó fingiendo desconocer lo estipulado claramente por las normas universitarias. En ese sentido, el documento acusa una actitud de “menosprecio” hacia quienes exigieron apego a la ley.
El texto también enfatiza que múltiples sectores universitarios expresaron su rechazo en diferentes sedes de la UV, pidiendo la salida de Aguilar, mientras que sectores de la opinión pública calificaron su permanencia como autoritaria y contraria a la autonomía institucional. Sin embargo, la Red por la Legalidad afirma que todas estas expresiones fueron desestimadas por el rector.
En términos categóricos, el mensaje indica que Aguilar Sánchez “no es rector” y ocupa un puesto que “ya no le pertenece”. A partir de ello, la Red plantea tres peticiones específicas para restablecer la legalidad universitaria:
1. Dejar de usurpar el puesto y las funciones rectorales.
2. Admitir la violación cometida contra la legislación universitaria.
3. Apartarse para que se recupere la institucionalidad dentro de la UV.
La carta dedica un apartado a advertir que la valoración histórica de su administración será “contundente”, pues —según su postura— Aguilar no será recordado por algún avance académico, sino por haber alterado el marco legal y dañado la estructura institucional de la universidad.
“La historia institucional será contundente al juzgarlo: usted será recordado no por logros académicos o por visión universitaria, sino por haber usado una posición de privilegio para transgredir la ley, ignorar a su comunidad y vulnerar a la Universidad Veracruzana”, acusa la Red.
No obstante, en su cierre, el documento plantea que aún existe una posibilidad de rectificar. Señala que Aguilar tiene la oportunidad de evitar que su administración quede marcada “únicamente por la arbitrariedad y la deshonestidad”, si decide corregir el rumbo antes de que sea demasiado tarde.