Desde hace 36 días no se sabe nada del médico estético Marcos de Castro Román, desaparecido en el municipio de Catemaco, Veracruz. Sus familiares, originarios de la Ciudad de México, viajaron al sur del estado para comenzar la búsqueda por su cuenta, pues aseguran que la Fiscalía General del Estado, con sede en San Andrés Tuxtla, no ha cumplido con las labores necesarias.
El médico es ampliamente apreciado en la comunidad de El Real, un poblado costero de 500 habitantes dedicado principalmente al comercio y la pesca. A lo largo de siete años construyó vínculos cercanos, especialmente con Norberto, un albañil que lo considera su amigo y que fue uno de los últimos en verlo con vida el 1 de noviembre.
Su desaparición habría ocurrido el mismo día en que Marcos esperaba en su domicilio a un grupo de personas que le ofrecerían terrenos. Vecinos informaron que vieron llegar una camioneta blanca y luego observaron que tanto ese vehículo como la unidad del médico salieron de la casa antes de las cuatro de la tarde. “Incluso la muchacha que le cocina a Marcos dice que vio pasar su camioneta a toda velocidad y no se percató si el doctor iba manejando”, relató Norberto. Dos días después, al notar que no regresaba, amigos y vecinos encontraron la vivienda abierta, con latas de cerveza y cajetillas de cigarro sobre la mesa donde solía recibir visitas. Fue entonces cuando alertaron a la familia.
Los parientes presentaron la denuncia ante la Fiscalía regional, pero acusan que la institución actuó con negligencia. Según señalan, la ficha de búsqueda tardó más de dos semanas en emitirse, y aseguran omisiones por parte del fiscal regional Benito Carrasqueda. “Y no incompetente desde el punto de vista legal, sino incompetentes nos referimos a la falta de capacidad, a la negligencia, a la falta de profesionalidad y de conocimiento, totalmente; son realmente insensibles y capaces de actuar”, afirmó uno de sus tíos. Por ello piden que la investigación sea trasladada a otra delegación y que la UECS asuma el caso para descartar que se trate de un secuestro.
Cansada de la falta de resultados, la familia acudió a la Comisión Nacional de Búsqueda, organismo que sí inició labores inmediatas. Con apoyo del Ejército y la Guardia Nacional, se han realizado recorridos en ríos, lagunas, montes y caminos de la región. Gracias a estas diligencias se localizó la camioneta de Marcos en los Tuxtlas, aunque no ha habido señales de él. Habitantes de las comunidades cercanas también se han sumado a los operativos, recorriendo largos tramos a pie o en motocicleta para intentar encontrarlo. A pesar de la angustia, mantienen la esperanza de hallarlo con vida.
Marcos de Castro llegó hace más de cinco años a El Real decidido a construir un proyecto ecoturístico llamado “Magia de Luna”, con el que buscaba generar empleo para los habitantes de la zona. Adquirió un terreno de siete hectáreas donde edificó su casa, sembró plantas de coco y comenzó la construcción de cabañas y una palapa frente al mar. Su hogar, reconocido por su diseño y decoración marina, refleja su gusto por la lectura y la naturaleza. “El veía a la gente que migraba a Estados Unidos y pues esa era la tristeza de él, por eso dijo que hubiera gente aquí que supiera trabajar el ecoturismo, y por eso comenzamos a construir las cabañas”, explicó Norberto.
En la entrada del predio destaca una figura de madera representando a una mujer arrodillada junto a una media luna, símbolo del proyecto que estaba por iniciar formalmente el próximo año. Hoy, tanto el desarrollo ecoturístico como la vida cotidiana de El Real están marcados por la incertidumbre debido a la desaparición del médico. “Creemos que está vivo y esperamos que quienes se lo llevaron, puedan regresarlo con vida”, concluyeron los entrevistados.