Desde el 1 de junio, el gobierno de Veracruz dejó de contar con un seguro catastrófico ante fenómenos meteorológicos, ya que no se renovó la póliza que mantenía con Seguros BX+. Este seguro había sido contratado por la administración de Cuitláhuac García Jiménez, con una vigencia que abarcaba desde el primer minuto del 31 de mayo hasta el último minuto del 30 de mayo de 2025.
La póliza, número 100-77485-02, cubría afectaciones por desastres naturales en todo el estado, protegiendo contra riesgos derivados de eventos como avalanchas, erupciones volcánicas, hundimientos, movimientos de ladera, tsunamis, ciclones tropicales, huracanes, inundaciones, granizadas severas, tormentas tropicales, y más.
En respuesta a la falta de cobertura, antes de que se venciera el plazo para renovar el seguro catastrófico el 7 de mayo, la gobernadora Rocío Nahle decretó la creación de la Aseguradora Veracruzana de Servicios Integrales (AVSI), un organismo descentralizado que depende de la Secretaría de Finanzas y Planeación. Esta nueva entidad asumiría la responsabilidad de gestionar los seguros para desastres naturales y ofrecer cobertura tanto a las dependencias del gobierno estatal como a las entidades paraestatales.
La Ley General de Protección Civil, junto con las normativas estatales, establece que los gobiernos de las entidades federativas deben contar con seguros para cubrir los daños que causen los desastres naturales a la infraestructura, bienes y servicios estratégicos. Dichos seguros deben presentarse al solicitar una declaratoria de emergencia o desastre natural, según lo estipulado por el artículo 18 de la ley. Esta solicitud debe ser enviada en un máximo de tres días hábiles, e incluir información detallada sobre el fenómeno natural, los municipios afectados, los responsables de la gestión de la emergencia y la cobertura de los seguros existentes en la infraestructura pública.
Este viernes 10 de octubre, se publicaron modificaciones al decreto de 2019 que creó el “Fideicomiso de Protección Civil para la Atención de Desastres Naturales y otros Siniestros del Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave”. Anteriormente, los recursos del fideicomiso solo podían destinarse a la remediación de daños. Ahora, el fideicomiso tiene la posibilidad de financiar obras y acciones emergentes, labores prioritarias y urgentes, así como la reconstrucción de infraestructura pública estatal y vivienda. También podrá financiar la adquisición de materiales, suministros y equipos, servicios y arrendamiento de maquinaria para enfrentar las etapas de emergencia y reconstrucción tras los desastres.
Además, el fideicomiso podrá financiar acciones preventivas y de mitigación de desastres naturales, conforme a sus Reglas de Operación. Estas acciones incluyen la evaluación de riesgos, identificación de amenazas y la implementación de medidas estructurales y no estructurales, buscando reducir la vulnerabilidad de la población ante futuros eventos catastróficos.
Por último, la nueva regulación tiene como fin asegurar que el estado pueda responder de manera más efectiva ante emergencias, a través de una administración más eficiente de los recursos destinados a la protección civil y la recuperación tras desastres.