A dos días de la explosión de una pipa de gas en la localidad de Tlaltzala, las familias damnificadas siguen a la espera de una respuesta oficial por parte de la compañía Burbugas y de su aseguradora, con el fin de recibir la reparación de los daños humanos y materiales provocados por el incidente.
El presidente municipal, Demetrio Cruz de Jesús, señaló que Protección Civil estatal y municipal actuaron de inmediato para atender la emergencia, y anunció que este sábado se realizará en Córdoba una reunión entre autoridades y representantes de la gasera para acordar las acciones a seguir.
La detonación se registró alrededor de las 11 de la mañana del pasado jueves, luego de que empleados de la empresa detectaran una fuga en la pipa y alertaran a los vecinos a gritos para que se alejaran de la zona. El saldo fue de al menos 20 inmuebles dañados, algunos de ellos con pérdida total, mientras que otros presentan desde cristales rotos hasta estructuras reducidas a ruinas.
Durante un recorrido por la zona afectada, los residentes narraron que, si bien no hubo víctimas mortales, una mujer de 46 años permanece hospitalizada en estado crítico con quemaduras de tercer grado, tras haber ingresado nuevamente a su vivienda para intentar recuperar su dinero.