Entre las mujeres indígenas de la zona de El Tajín, la alfarería se ha convertido en un oficio que las ayuda no solo a salir adelante, sino a encargarse de toda su familia.<br />
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Verónica Santes Morales, conversa con EL MERCURIO DE VERACRUZ, ella es la Presidenta del grupo Staku de alfareras de El Tajín y cabeza de su familia.<br />
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Verónica aprendió el oficio de su madre y ahora lo comienza a transmitir a sus hijas.<br />
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`Hacemos lámparas, ollas, cántaros, molcajetes e hicimos también nacimientos de cerámica, mi mama empezó a trabajar, ella ya no puede y me quedé yo en su lugar, en mi taller somos 4: dos hermanas y mi esposo`, comentó la alfarera.<br />
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Verónica se dedicaba antes al bordado, sin embargo con el apoyo de la empresa Tamsa, recibió la capacitación necesaria para emprender este nuevo proyecto en la alfarería, el cual le ha permitido no solamente conocer un nuevo oficio, sino tener su propio negocio.<br />
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`Antes trabajaba yo en la artesanía, me dedicaba a bordar y ya después que nos enseñaron la alfarería, ya empecé y tengo 6 años haciéndolo.<br />
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`Para mí es muy importante que la mujer hoy en día se esté desarrollando en diferentes espacios porque por ejemplo así puedo estar al frente de mi familia y encargarme de los gastos, también las más jóvenes están aprendiendo y también les gusta trabajar la cerámica, es una buena opción para subsistir y no hay que salir de casa`, finalizó Santes Morales.<br />