NOGALES,VER.,18 de JUNIO,2025._Durante el segundo día del bloqueo al Relleno Sanitario Regional de Nogales, y ante la crisis sanitaria que afecta a 50 municipios de la zona, quedó al descubierto el beneficio económico de algunos sectores frente al perjuicio para varios ayuntamientos, situación derivada de decisiones tomadas por el exprocurador del Medio Ambiente, Sergio Rodríguez Cortés.
Fueron integrantes de dos sindicatos de choferes materialistas, quienes mantienen la protesta en las instalaciones del relleno, los que expusieron los beneficios obtenidos por empresas transportistas de otras regiones y por la administración del propio sitio de disposición final, tras el cierre del centro de transferencia “Ecopark Cuitláhuac” en enero de 2022.
La Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente (PMA) ordenó entonces la clausura de la planta de Cuitláhuac, que recibía alrededor de 400 toneladas diarias de residuos y tenía capacidad para procesar y aprovechar cerca del 40% de los desechos mediante coprocesamiento. Este cierre obligó a varios municipios del distrito de Córdoba a trasladar sus residuos hasta el relleno ubicado en la congregación Los Colorines, en Nogales.
Según los transportistas Rodrigo “N” y Josué “N”, la clausura trajo consigo mayores distancias de traslado para los camiones recolectores de los municipios afectados, lo que incrementó los tiempos de recorrido, el kilometraje y el consumo de combustible. “Todo eso se permitió porque, en su momento, hubo intereses que así lo quisieron”, acusaron.
Actualmente, el Relleno Sanitario Regional de Nogales es el único operando en la zona, recibiendo residuos de más de 50 municipios pertenecientes a la región de Orizaba, la sierra de Zongolica, las faldas del Pico de Orizaba y el distrito de Córdoba. Las autoridades de algunos ayuntamientos han solicitado a la Procuraduría del Medio Ambiente su intervención para reactivar las operaciones de Ecopark Cuitláhuac, lo que reduciría los recorridos y prolongaría la vida útil del relleno de Nogales.
Por su parte, tanto las administraciones municipales como los transportistas consideran que mientras Ecopark permanezca cerrado, el sitio de Nogales seguirá siendo el único receptor de los desechos regionales, beneficiándose económicamente pero, al mismo tiempo, viéndose comprometido por el creciente volumen de basura que no puede procesar de manera sostenible como lo hacía la planta de Cuitláhuac.