Ser madre, no es una tarea fácil dice Alida Andrade Pineda, porque implica la responsabilidad de cuidar, educar y ver por los hijos, y la mayoría de las veces conjunta también el ser esposa, hija, hermana y trabajadora, entre muchos otros roles de la mujer.<br />
Sin embargo, ser mamá de un niño especial, requiere de mayor dedicación y agrega mayores responsabilidades a la tarea que como mujer se adquiere al ser madre.<br />
De esto y más habla a EL MERCURIO DE VERACRUZ, Alida, madre de un joven autista, quien también es madre de una niña; además de esposa e hija, y es una mujer emprendedora que se desempeña como presidenta de Verautismo: la fundación que en Veracruz se dedica al cuidado pero sobre todo a la difusión, de lo que es el Autismo que afecta en el mundo, a millones de personas.<br />
Para ella, ser madre de un niño especial, no ha sido fácil, no obstante tampoco ha sido una tragedia, ella afirma que es un reto más y un compromiso con la vida.<br />
`Desde que recibes la noticia de que vas a ser mamá tienes una expectativa con respecto de la vida de tu hijo y el diagnóstico de autismo no se da al momento de nacer, se da entre el año y medio y los tres años, entonces es un golpe muy fuerte.<br />
`Si ya desde que estás embarazada estás imaginando lo que va a ser, ya cuando lo tienes te proyectas mucho más, entonces llega el momento en que te dicen que tiene autismo y es como adaptarte a un nuevo hijo prácticamente`, explica Andrade Pineda.<br />
Afirma que desde ese momento, todo lo que se había soñado, cambiará, y será dependiendo del grado de autismo del infante, la transformación que se dará en la vida de todos los familiares.<br />
Sin duda, enfrentarse a esta situación, no es una tarea fácil; incluso muchas familias caen en la desintegración al tener que lidiar con la educación de estos pequeños especiales.<br />
`Muchos de los matrimonios que tenemos en Veraustimo se deshicieron precisamente por el diagnóstico que no es nada más el ser mamá de un niño con autismo, también es el que el papá lo afronte y toda la familia y a veces resulta difícil; incluso a veces la mamá se va`, dice la presidenta de Verautismo.<br />
Por su parte, para la madre, quien generalmente es la figura que permanece más cercana a los hijos, se enfrenta a la necesidad de complementar hasta una decena de roles distintos y cumplir lo mejor posible con ellos.<br />
`Yo creo que complementar el ser madre de un niño autista, serlo tal vez de otro pequeño y ser esposa, entre otros roles de la mujer, es cuestión de actitud, finalmente ser mamá de un niño especial o de un niño regular implica un reto para todos, creo que una vez que tu reconoces que tu niño tiene autismo y lo aceptas es ir empezando a organizar tu vida en función de eso y hacer lo mejor que puedas`, expresa Alida Andrade.<br />
De igual forma, la condición de estos pequeños, implica adaptarse a un nuevo estilo de vida, `mi día normal tiene que ser un poco más organizado que uno normal, en mi caso, mi hijo tiene autismo de tipo severo, tiene ya 17 años y entonces sí resulta ser un poco más estructurada la vida, no puede ser uno muy desordenado`, afirma Andrade Pineda.<br />
Por último, la madre de familia, esposa, hija y emprendedora; explica que ser madre de un niño especial más que nada: es una misión de vida.<br />
`El autismo es una condición de vida, es incurable, entonces lo más rápido que acepten la situación les va a permitir apoyar mejor al niño y tener una vida mucho más agradable, no hay por qué deprimirse porque sé que en ocasiones se vuelve algo triste, pero siempre hay algo que hacer; y un hijo especial te da exactamente la misión de vida; entonces lejos de ser una tragedia puede ser una oportunidad de sacar lo mejor que puedes tener`, concluyó Alida Andrade.<br />