El negro pavimento comienza a cambiar de color, la tierra roja de Zacatecas está cada vez más en el piso de la carretera, tornando el pavimento a color entre rojizo y naranja. Al llegar al destino descubres una ciudad enclavada en grandes colinas, cerros y barrancos.
Zacatecas, la mina de la Nueva España y aun hoy gran productor de plata, se vuelve en uno de los destinos a visitar al centro-norte del país. Desde ver sus calles angostas y muchos callejones hasta pasear por el teleférico o visitar las minas en lo profundo de la tierra.
El centro de esta ciudad es de un color rosa, pues absolutamente todo el centro histórico esta hecho de piedra de cantera rosa, las fachadas se describen fácilmente, son de cantera rosa y herrería negra. Por eso a Zacatecas se le conoce como la ciudad con “rostro de cantera y corazón de plata”.
Es una ciudad con mucha historia encima. Su evidente desorden urbano con calles muy pequeñas y retorcidas son evidencia de una ciudad no planeada, los primeros habitantes llegaron al lugar por trabajo, las minas se crearon y los trabajadores se asentaron. Actualmente Zacatecas es una de las pocas ciudades del país declaradas como patrimonio cultural a nivel mundial por la UNESCO. Las calles conservan el estilo Novo hispano, los comercios utilizan letreros no muy llamativos y sin luces, todo para conservar la esencia.
Además esta ciudad fue escenario de batallas de independencia y de la revolución, es una ciudad llena de grades museos que cuentan la historia. Una de las edificaciones mas antiguas es un acueducto que data de la época colonial y aun se conserva, termina en la alameda de la ciudad donde también se organizan las “callejoneadas” similares a las de Guanajuato, donde podremos disfrutar de los pacíficos callejones y ver de cerca la amabilidad de la gente zacatecana.
Como testigo fiel y perpetuo observador de la ciudad esta el cerro de Bufa, que en la cima presenta un color verdoso debido a los yacimientos de cobre que hay en el. Ahí se encuentra un santuario religioso, un observador metereológico del siglo XIX y además es el punto de partida de uno de los atractivos que hace un interesante contraste con la ciudad, el teleférico.
El teleférico recorre gran parte de la ciudad a 85 metros sobre ella, no hay mejor manera de dar un vistazo que desde aqui. Las amontonadas iglesias y edificios en un terreno irregular junto con una ciudad en constante movimiento la vuelven una vista excelente.
Zacatecas es una excelente oportunidad de poder visitar una ciudad donde la magia esta en cada pared y el paso del tiempo no aplica en ella. Una ciudad que te inyecta orgullo mexicano y que sin duda, te invita a volver.