En entrevista exclusiva para EL MERCURIO DE VERACRUZ, la nutrióloga Sandra Fabiola Meza Suárez, egresada de la Universidad Veracruzana quien dirige Centro Nutricional: "Vida Bonita", nos habló sobre la modificación a la Norma Oficial Mexicana 051, sobre el etiquetado para alimentos y bebidas no alcohólicas.
Este nuevo sistema tiene como objetivo demostrar de forma clara y simple si un producto tiene exceso de algún elemento dañino asociado con enfermedades crónicas no transmisibles como la diabetes, la obesidad y las enfermedades cardiovasculares.
“A partir del 1ro de octubre de este año entró el vigor el nuevo etiquetado, ahora cuando vayamos al súper mercado vamos a ver estos sellos, figuras octagonales de color negro al frente de cada producto alimenticio, estos sellos son un tipo de advertencia para ver si estos alimentos tienen un exceso de azucares, grasas saturadas, grasas trans e incluso sodio, también se agregaron dos leyendas, estás te advierten que el producto tiene un exceso de cafeína o edulcorantes”.
La nutrióloga veracruzana hizo hincapié en evitar a toda costa los productos que contienen edulcorantes, ya que es aditivo alimentario que es capaz de mimetizar el efecto dulce del azúcar o igualar el sabor de un producto y que, habitualmente, aporta menor energía, además de no ofrecer el ingrediente real.
LOS SELLOS Y SUS SIGNIFICADOS…
Sandra Fabiola explica que hay cinco tipos de sellos y que cada uno te advierte sobre algún exceso en cada producto, podemos encontrar además alimentos con uno o más sellos.
“Uno de los sellos más frecuentes es el de exceso de calorías, es decir que en cien gramos de esos alimentos vamos a encontrar más de 300 calorías lo cual si es un exceso para el consumidor sobre todo si lo ingieren frecuentemente”.
Otro de los sellos que más podremos encontrar es el exceso de azucares, lo que quiere decir que a ese alimento le han agregado un diez por ciento de azúcar lo cual puede llevar al consumidor a tener padecimientos como diabetes o incluso cáncer.
“El otro sello es exceso de grasas saturadas o grasas trans, el exceso de estas grasas nos lleva a enfermedades del tipo cardio vascular y algo que no revisamos frecuentemente es el sodio, hay alimentos que no contendrán exceso de azucares y grasas, pero de sodio si, esto lo encontramos en productos procesados porque funciona como un tipo de conservador”.
VENTAJAS DEL ETIQUETADO CLARO…
A pesar de que muchas personas se oponen al etiquetado claro o etiquetado frontal, para la nutrióloga Sandra Fabiola existen muchas ventajas y puntos a favor en esta nueva disposición.
“Uno de los puntos a favor es que todas las porciones son estándares, es decir, todas las porciones en todos los alimentos son de cien gramos o cien mililitros, otra es que es muy visual y te ayuda a comparar los productos para saber cuál es mejor”.
En ese sentido, Sandra Fabiola recomienda consumir productos que no tengan ningún sello, o en su defecto tratar de elegir los que tengan una menor cantidad.
“Otra de las ventajas es que te ayuda a diferenciar los alimentos que se hacían pasar como saludables y no lo son como leches, barras de cereal o cereal de caja, además con respecto a esos productos, si alguno en su empaque contiene más de un sello de advertencia este no debe tener ningún personaje animado”.
Así mismo comentó que las asociaciones médicas no podrán avalar ningún producto que tenga más de un sello, lo que debería abonar a reducir el consumo de productos dañinos para la salud.
SE DEBE APLICAR MUCHO EL CRITERIO PARA INTERPRETAR EL ETIQUETADO…
Con el nuevo etiquetado frontal, se han desatado una serie de críticas y burlas a muchos productos que se venden como saludables y que a su vez contienen uno o más sellos de advertencia, tal es el caso de tortillas horneadas o productos que no tienen un peso muy elevado.
En ese sentido, Sandra Fabiola explica que no hay que satanizar a los productos que contienen sellos, sino que se debe leer a conciencia y entender la razón de su clasificación.
“Ya que estandarizamos las porciones a cien gramos, nos damos cuenta que hay productos que son de muy bajo peso como son tostadas o galletas horneadas, estos se llegan a etiquetar como un exceso de calorías, pero es obvio que para llegar a requerir los cien gramos pues necesitamos mucho producto y no es que te vayas a comer las veinte tostadas en un momento”.
Lo ideal es tomar en cuenta el cómo se realiza el proceso del etiquetado frontal y decidir qué productos comprar y como consumirlos ya que el valor de grasas y azucares es proporcional al contenido del empaque, por lo que se debe ser responsable en el consumo de los mismos.
“Debemos saber que muchos productos no deben ser la base de nuestra alimentación sino un complemento en nuestra dieta y que lo ideal es consumir alimentos naturales que no requieran un empaque, además promovemos el consumo local de frutas, verduras, legumbres, leguminosas, cereales y demás productos que no dañen nuestra salud”.
EL ETIQUETADO NO RESUELVE EL PROBLEMA DE OBESIDAD…
Para Sandra Fabiola, el hecho de que los productos que se venden en súper mercados tengan un etiquetado con la información real de su contenido, no asegura que el problema de la obesidad terminará, ya que el consumidor que no mejore sus hábitos hará caso omiso a cualquier advertencia que se le ofrezca.
La recomendación es elegir los alimentos con la mínima cantidad de sellos o ninguno, hay que preferir alimentos naturales y evitar los que son altos en azucares y en grasas, así como acompañar una alimentación sana con ejercicio y así prevenir problemas como la obesidad, diabetes y enfermedades cardio vasculares.
Así mismo, la población debe poyarse en los profesionales de la salud para mejorar los hábitos alimenticios y así tener una mejor calidad de vida.
Para más información y una atención personalizada de la nutrióloga Sandra Fabiola Meza pueden escribir a las redes sociales de Vida Bonita: Centro de Nutrición en Facebook, al número 229 168 2462 o al correo contacto@vidabonita.org