El ramo de los bienes raíces espera cerrar bien el año pues tan solo el turismo inmobiliario tendrá un repunte a partir del próximo mes.
Pedro Fernández Martínez, vicepresidente de Expansión de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios, señaló que las tendencias inmobiliarias están cambiando en todo el mundo.
Ahora los veracruzanos ya no buscan vivir en casas de grandes dimensiones, sino que estén bien ubicadas para poder estar cerca de sus centros laborales o escuelas.
Ademas el crecimiento de las ciudades obliga a las personas a habitar inmuebles en zonas cada vez más apartadas o de reciente creación y este año la venta de inmuebles fue positiva.
Incluso la adquisición de viviendas usadas ha crecido aunado a que la gama de financiamientos hipotecarios aumentó permitiendo obtener productos a la medida.
“Hay trabajadores que prefieren no ejercer su crédito por no irse a vivir lejos de su centro laboral o a colonias o fraccionamientos de reciente creación. Por ello prefieren ocupar una vivienda más pequeña pero más céntrica. Hay que mencionar que cuando se adquiere un financiamiento hipotecario puedes optar también por una vivienda usada que reúna tus requerimientos”.
Afirmó que existen una amplia gama de opciones para responder a las necesidades de la sociedad.
Además los desarrolladores buscan concretar proyectos sostenibles para ser amigables con el medio ambiente.
“En México igual que en otras partes del mundo comienzan a conformarse proyectos residenciales de viviendas de tamaño medio. Las nuevas generaciones traen otras ideas y para ellos ya no es tan importante tener una casa tan grande como se pensaba anteriormente. Sus necesidades son otras y hay proyectos creándose en ese sentido”.
Aseguró que las constructores son más responsables en los recursos que emplean y más respetuosos con el medio ambiente.