Roberto Gómez Silveira de 65 años de edad falleció el sábado 28 de septiembre dentro de las instalaciones de la “Clínica Gifyt” en la avenida circunvalación, frente al Instituto Tecnológico de la Ciudad de Veracruz, luego de que en dicho lugar sufrieran un apagón, ante esto el Instituo Mexicano del Seguro Social, señala que su muerte no tuvo que ver con la falta de energía.
La Dirección de la Unidad Médica de Alta Especialidad del Centro Médico Nacional Adolfo Ruiz Cortines del IMSS ,explicó que en la clínica “Gifyt” , se atienden de forma subrogada 409 pacientes, con tres sesiones por semana, cada una con duración de tres hora , ya que dicha clínica tiene una concesión para brindar el servicio de hemodiálisis por parte del Instituto.
Por lo anterior dijo sobre la muerte de Roberto Gómez en la “Clínica Gifyt”, que las fallas en la energía eléctrica no alteraron ni interrumpieron los intentos por ayudarlo al momento de su infarto ni tampoco afectó al equipo de hemodiálisis, destacó que Roberto tenía antecedente de insuficiencia renal crónica de larga evolución, inicialmente en diálisis peritoneal y desde hace 5 años en hemodiálisis con múltiples accesos vasculares con diagnóstico de trombo intracavitario manejado con anticoagulación, con deterioro clínico progresivo.
Al momento de sufrir el infarto fue asistido con respiración cardiopulmonar por un médico nefrólogo de la unidad de hemodiálisis de la clínica, pero no hubo respuesta y falleció, durante el intento de reanimación se presentó pérdida de la energía, sin embargo el IMSS señala que el lugar tiene una planta de emergencia, ante la situación como la energía se iba de forma intermitente condicionaba que la planta de emergencia entrara y saliera.
EL IMSS señaló dos cosas, la primera es que la variación de la corriente eléctrica no afecta el funcionamiento del equipo de hemodiálisis porque éste cuenta con 30 minutos de batería ininterrumpida.
La segunda cosa es que las fallas en la energía eléctrica no alteraron ni interrumpieron la reanimación cardiopulmonar en el paciente, por lo que, “el fallecimiento de Roberto "N" no es atribuible al suministro eléctrico”.
FAMILIARES AFIRMAN QUE LAS COMPLICACIONES DE ROBERTO GÓMEZ SE DIERON LUEGO DEL APAGÓN…
Luego del incidente, Socorro Barrientos Martínez, esposa de Roberto Gómez explicó a los medios de comunicación que su esposo recibía tratamiento de diálisis dentro de la clínica ya que esta tiene una concesión para brindar el servicio de hemodiálisis por parte del Instituto Mexicano del Seguro Social, IMSS, sin embargo su esposo sufrió complicaciones tras el apagón, falleciendo por un infarto minutos después.
Dijo que fue a las 10:30 cuando Roberto era dializado junto con otros pacientes y a ese momento se fue la luz, explicó que las máquinas comenzaron hacer sonidos de alarma, 15 minutos después la luz regresó, pero se interrumpió la energía otros 15 minutos después.
Familiares de pacientes, dijo, pidieron que se buscar la forma de que la “Clínica Gifyt” recuperara la energía, sin embargo acusó que el lugar no cuenta con planta de energía alterna, ante esto ambulancias y taxis se movilizaron para llevarse a algunos pacientes a ser atendidos en otras partes.
Barrientos Martínez explicó que fue ahí cuando su esposo se sintió mal junto con otros pacientes, posteriormente sufrió un infarto y falleció, fue cremado la tarde de este domingo en compañía de su familia.