Por eso le llaman "el asesino silencioso" a la Hipertensión: antes de diagnosticarla no genera síntomas, pero si ya tiene dolores de cabeza constantes, mareos, visión borrosa, le "zumban" los oídos, a veces tiene náuseas o dificultad para respirar, es casi seguro ya padece esta enfermedad incurable: solo tratable con medicación y cambios en los estilos de vida.
Hoy 17 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Hipertensión Arterial, por lo que la Delegación Regional del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Veracruz Norte, exhorta a todas las personas menores de 40 años, a mejorar estilos de vida y cambiarlos por saludables, con el propósito de prevenir este padecimiento crónico degenerativo. Si ya rebasó esta edad y tiene los síntomas arriba citados, es mejor acudir a chequeo médico.
El doctor Héctor Hahim Hernández López de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) número 57, insiste en que los cambios en los estilos de vida pueden contribuir a reducir los riesgos de padecer esta enfermedad: explica que la enfermedad afecta la elevación anormal de las cifras de tensión en las arterias, lo que pone en riesgo la vida o la función correcta de algunos órganos de nuestro cuerpo.
Detalla: “el corazón al latir bombea sangre hacia las arterias y crea presión en ellas, dicha presión logra que la sangre circule por todo el cuerpo, pero uno de sus mayores peligros es la hipertensión, padecimiento conocido como el asesino silencioso, ya que en la mayoría de casos, hay pocos o nulos síntomas durante el desarrollo de la enfermedad.
Y la peor noticia, una vez diagnosticada dice el médico, la hipertensión arterial no se cura: “... no se cura, solo se controla, de ahí la importancia de seguir con una serie de hábitos saludables, como tener una alimentación cardiosaludable, que incluya potasio, fibra y agua, ejercitarse con frecuencia, evitar el tabaquismo, reducir la ingesta de sal y mantener un peso corporal saludable”.
El especialista en Medicina Familiar dijo que las acciones arriba descritas junto con los medicamentos que indique el médico en razón de edad y antecedentes del paciente, "pueden llegar a controlarla de forma sustancial y evitar así sus consecuencias que pueden producir diversos daños en corazón, cerebro, riñones, vasos sanguíneos y ojos, entre otros órganos..."
Reiteró que las personas con una presión arterial elevada presentan dolor de cabeza constante, mareos, visión borrosa, náuseas, dolor de pecho y dificultad para respirar.
El doctor Hector Nahim Hernández López recomendó que todo adulto mayor de 40 años de edad, debe vigilar periódicamente su presión arterial, más aún si sus padres o abuelos han sido hipertensos, ya que puede provocar infartos y hemorragias cerebrales.