El ritmo de vida y los diferentes problemas cotidianos han provocado un exceso de estrés en la articulación temporomandibular lo que genera problemas dentales, afirmó José Manuel Meneses Gutiérrez, especialista en Rehabilitación y Medicina Física.
Explicó que esta articulación es la encargada de permitir los movimientos de la boca, y el estrés puede llegar a imposibilitar el movimiento de la quijada, lo que genera molestias que de no atenderse, podrían llegar a requerir de cirugía.
“No nos enseñan cómo tenemos que estar sentando, no nos enseñan cómo tenemos que dormir, al estar acostado se genera una tensión entonces se produce el burxismo que es cuando se rechinan los dientes es porque tienen una tensión en el músculo trapecio y eso va generado por el estrés, todo mundo tiene estrés, ya sea laboral, familiar, etcétera”.
Aseguró que los trastornos de la articulación temporo-mandibular, además de ser ocasionados por el estrés también pueden deberse a otros factores como las lesiones traumáticas, la mala alineación dental, hábitos orales inadecuados, la edad, condiciones médicas o dentaduras postizas mal alineadas.
“Tenemos que relajar la musculatura y checar si no existe una afectación del nervio parcial, para que no conlleve a los daños dentales. Nosotros tratamos la musculatura, el posicionamiento, además de la forma para relajar al paciente”.
Dijo que los principales síntomas de este padecimiento son dolor de cabeza, nuca, espalda, dientes o en la cara de manera constante; mareo, sensación de cansancio al masticar o escuchar chasquidos al mover la mandíbula; alteración de la sensibilidad; excesiva apertura oral, entre otros.